La espuma aplicada con pistola se adhiere firmemente a la mayoría de las superficies, incluyendo hormigón, madera, yeso y paneles aislantes; presenta una alta adherencia tras la aplicación. La adherencia puede ser deficiente en superficies con surfactantes como polietileno, polipropileno y PTFE.
Las formulaciones actuales de espuma aplicada por pulverización se producen con propelentes que no contienen CFC/HCFC, que dañan la capa de ozono; esto reduce el impacto ambiental al tiempo que mantiene el rendimiento del aislamiento.
La aplicación con pistola garantiza una dosificación controlada y una baja expansión; rellenar el hueco gradualmente y limpiar el exceso una vez seco proporciona los mejores resultados. El uso profesional de la pistola proporciona rapidez y precisión.